Vivimos en la "sociedad de la información", en un mundo cada vez más globalizado e interconectado. De ahí que la comunicación rápida y eficaz de toda clase de información haya cobrado tanta importancia en todos los ámbitos.
El papel de los traductores como mediadores entre emisores y receptores de información escrita en idiomas diferentes es, en este sentido, fundamental para que dicha comunicación se produzca y obre los frutos esperados.
¿En qué consiste traducir?
De todo lo explicado anteriomente se deduce que la traducción es mucho más que expresar en una lengua B un texto escrito en una lengua A. Es un proceso complejo, laborioso, exigente y que requiere una intervención constante, activa, informada, y prudente del traductor, como mediador comunicativo, para que el resultado sea lo más satisfactorio posible para todos.